Changos!!!!!

Monday, April 23, 2007

Se nos pasa el tiempo....

Este fin de semana fue el cumpleaños de mi madre, obviamente ocasión bastante emotiva para mi, pero también me dejo un aire reflexivo que ojala que con escribir estas líneas puedan salir de mi cabeza. Cuando saque cuentas del tiempo en el cual no abrazaba a mi madre, no le servia desayuno…quede perplejo, es raro ver como el ingreso a la universidad me ha quitado muchas de las cosas que más me gustaba hacer, claro, unas de las razones por ingresar a la Universidad hace cuatro años era (aparte de las personales) , darle la satisfacción a mis padres de tener a sus hijos profesionales, darles de una forma particular, las gracias por todo lo que me han dejado en mi formación como persona… pero… ¿Cuánto es realmente el agradecimiento? Porque lamentablemente en búsqueda de este agradecimiento, he debido alejarme de mi familia, el tiempo libre que poseo, debo priorizar todo lo relacionado con lo académico… si el día de mañana ellos no están ¿sentiré tranquilidad en mi vida porque estaba cumpliendo uno de sus sueños, o me sentiré culpable de no haber estado sus últimos años con ellos? Difícil pregunta, sobre todo cuando socialmente la respuesta más frecuente es la primera. Que años aquellos en los cuales tu mayor responsabilidad era cuidar tu integridad, ser feliz, tomar de la mano a tus padres y por sobre todo saber que ellos, como una especie de superhéroes estarán siempre para arreglar todo, claro…nunca ellos han dejado de ayudarme, pero es claro que sus enfermedades y el paso de los años y mi propia madurez me ha hecho entender que los superhéroes si existen, pero se cansan, envejecen, enferman y lamentablemente mueren.

Pensar que como sociedad siempre buscamos el placer, el cual muchas veces esta búsqueda te hace cambiar emocionalmente, que a ojos de la sociedad denominan “madurez”, un término tan trabajado y que te consume y logra hacerte parte de esta máquina consumidora que es la vida.

Añoro esos tiempos en los cuales estaba con los que quiero todo el día, añoro esos años de dulce inocencia, esos años donde el mundo parecía basto y lleno de ilusiones… se que es vano llorar por el tiempo perdido, pero de vez en cuando es rico para mi (aunque sea por un fin de semana) imaginar que el mundo sí era eso que pensé durante mi infancia…. Solo me queda por delante tratar que mis hijos tengan esa realidad de mundo… ese maravilloso que mis padres me entregaron.